Wednesday, March 12, 2008

Malinche, Laura Esquivel

Todo escritor mexicano, asumo, en alguna parte de su vida como lector y cazador de historias, se interesa por escribir "su novela" sobre la conquista. No es para más. La conquista es un territorio épico, tal vez, nuestro último territorio épico, porque la independencia y el resto de las parafernalias históricas que nos endilgan la historicidad nacional y gubernamental siempre pueden estar falladas o prestarse a intereses de otra índole.
Y si hay un personaje interesante durante toda esta época, esa es la Malinche, o Malinalli. ¿Qué es lo que hace Laura Esquivel con este personaje histórico? Algo muy sencillo pero al mismo tiempo, fabuloso: reconstruírlo, darle una nueva voz y sobre todo, darle una sensibilidad propia. Que no se engañe el lector al pensar que en Malinche encontrará a una mujer malvada, traidora y cargada de esas imposiciones históricas que pueden caber tan bien en un personaje tan controvertido como Malinalli (Malinche era en realidad Cortés, ya que Malinche significa, "El señor de Malinalli".)
En esta novela Esquivel dota a Malinalli de una visión profunda sobre la cultura, con dudas, con miedos, con preocupación, con nostalgia y al final, hace una especie de cambio de estafeta entre las deidades prehispánicas y las nuevas deidas. "Yo soy el nuevo mundo", le dice Malinalli a su madre, quien la había abandonado a su suerte de pequeña, vendiéndola a unos comerciantes, pero después, la misma Malinalli termina cediendo que en realdiad, sólo cambiará ese mundo de forma, pero seguirá siendo el mismo mundo.
Malinche es un canto a lo indígena y una nostalgia viva, sobre todo, en la última orden de Cuauhtemoc a su pueblo: "Que los padres y las madres no olviden decir a sus hijos lo que ha sido hasta hoy el Anáhuac al amparo de nuestro señor del cerca y del junto, nuestro señor Ometeotl-Ometecuhtli, y como resultado de las costumbrs y de las enseñanzas que nuestros mayores inculcaron a nuestros padres y que con tanto empeño éstos inculcaron en nosotros. Tampoco olviden decir a sus hijos lo que un día deberá de ser este Anáhuac para todos nosotros. Después de estar larga noche surgirá el sexto sol que será un sol de justicia."
Así que, esperemos el sexto sol. Al menos las palabras de los que fue este Anáhuac vienen en Malinche.
Editorial: SUMA de letras
País: México
p. 244

2 comments:

Alma Lilia Joyner said...

To, mis amigos me criticaron porque dije que me gustó esta novela de Laura esquivel, lo que dices es muy cierto, olvidamos nuestros orígenes y adoptamos sentimientos ajenos, culturas diversas sin mirar lo que somos en verdad. Las palabras que llenan los oidos de La Mliinche cuando nace y que le expresan su padre, todos los recién nacidos deberían escucharlas, esa es autoestima, grabar en el corazón la grandeza que se tiene al tomar la vida con la primera respiración. Aunque para Laura esquivel en su historia, esas palabras fueron interpretadas de diferente manera. Porque es una novela al fin y al cabo, maravillosa!!!

A. said...

Alma... esos amigos eran intelectuales, verdad??? Siempre salen con eso, creen que la literatura es lo mismo, siempre.